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noviembre 14, 2017

18 errores de imagen comunes en empresas y cómo solucionarlos [actualizado]

Una guía para solucionar los problemas más frecuentes en la comunicación empresarial

business man crying

La imagen de marca en las empresas es uno de los activos más importantes. Tener un buen servicio y producto es fundamental, pero una buena reputación y el cuidado en los detalles que el cliente ve o toca de manera directa también. Hoy vamos a repasar los 18 errores más comunes en la imagen de las empresas que, por suerte, son solucionables.

Hablaremos de estrategia, de cosas tan aparentemente sencillas como el nombre de tu empresa, de tu logotipo, de tu web… Si quieres mejorar la imagen de tu empresa, acomódate que comenzamos.

El plan estratégico

1 No tienes una estrategia de branding

Este sería el primer punto a tener cuenta. Debes cumplirlo sí o sí, y por desgracia muchas empresas lo pasan por alto menospreciando su importancia. Hablamos del plan estratégico, tus objetivos, la hoja de ruta.

¿Qué pretendes con tu negocio? No me vale que me digas que «ganar dinero». Esa respuesta está vacía: si no conoces tu sector, dependerás de la suerte para que te vaya bien, pero si en cambio conoces el mercado y lo que buscan los consumidores, podrás armar una estrategia que te permita crecer.

El marketing y el branding son herramientas que debes usar bien para crear tu estrategia empresarial. El conocimiento de tu sector, la búsqueda de un nicho para tu posicionamiento en el mercado, cómo es tu competencia, cómo debe ser tu logotipo, la publicidad en redes sociales y otros medios, tu «tono» de voz… Todo ello debe definirse de una manera clara, estableciendo objetivos a corto, medio y largo plazo. Debes invertir sí o sí dinero en ello si quieres alcanzar el éxito, y establecer un presupuesto anual en imagen.

Con el esqueleto de tu empresa conformado, o los cimientos, como prefieras llamarlo, ya podemos ir a cosas más «pequeñas» y concretas que puedes pulir, pero que te quede claro que tener una buena estrategia definida es ineludible.

SOLUCIÓN: Busca a una consultora, a un experto en branding, un asesor de marketing, un diseñador profesional… para crear una estrategia adecuada para tu empresa. En mi caso, en Esmero creativo formo un equipo acorde a tu necesidad para trazar la mejor hoja de ruta para tu negocio.

El naming

2 El nombre de tu empresa no funciona o da problemas.

¿Llama la atención el nombre de tu empresa? ¿Es creativo? O sobre todo, antes de empezar a usarlo ¿comprobaste si estaba registrado?

Cuando hablen de ti, cuando te recuerden, lo harán con tu nombre. Es muy importante. Y todavía más: asegúrate de que elijas el que elijas no te dará problemas a la hora de registrar el dominio de la página web, o en el registro de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

SOLUCIÓN: Invierte en una consultoría de naming, y comprueba en la OEPM que tu nombre no está registrado antes de hacer nada.

El logotipo

3 Tienes un logotipo pixelado o poco profesional.

Un familiar o un amigo se ha encargado de diseñar tu logotipo usando una herramienta inadecuada, o sencillamente sin conocimientos para ello. El resultado es una imagen pobre, poco profesional, que da problemas.

SOLUCIÓN: No te arriesgues a poner en manos inexpertas la imagen de tu negocio, y contrata a un profesional.

4 No tienes tu logotipo archivado en un formato adecuado.

El logotipo de tu empresa es parte de ti, y al igual que mantienes al día la contabilidad y archivas facturas y pagos, debes tener a buen recaudo tu logotipo en los formatos adecuados. Debes exigir al diseñador que te entregue el logotipo en varios formatos, y debes guardarlos todos, aunque haya ficheros que no puedas abrir con tu ordenador.

SOLUCIÓN: ten localizado un cd o una carpeta en tu ordenador con tu logotipo archivado, incluso haz alguna copia de seguridad. Si no lo haces, puede que en un tiempo un diseñador o algún otro profesional como un rotulista o bordador te tenga que cobrar un extra por adaptarlo a un formato adecuado para su cometido, y recuerda que ya has pagado una vez por él.

5 Entremezclas logotipos: el viejo con el nuevo.

Si tenías un logo y lo has actualizado, debes incorporar lo nuevo de manera progresiva hasta que lo antiguo no aparezca en ningún lado. De nada sirve tener un logotipo nuevo en tarjetas de visita y bolsas, si el rótulo de la entrada sigue con la imagen anterior. De cara a los clientes da sensación de improvisación, genera dudas y demuestra falta de cuidado en los detalles.

SOLUCIÓN: busca el momento idóneo para lanzar tu nueva imagen, y promociónalo. Si te quedan 3.000 tarjetas de visita o acabas de bordar los uniformes, igual debes esperar un poco a actualizar tu logotipo. Cuando lo “actives”, debes actualizar todos los soportes de manera progresiva pero constante.

Tu logotipo debe estar archivado con buena calidad para que siempre se vea bien se use donde se use

La web y las redes sociales

6 No tienes web.

¿En serio? Hoy en día es algo tan básico que debes invertir en ello. Es una plataforma que habla de ti 24 horas al día, 365 días al año, un comercial incansable. No tiene por qué ser algo complejo, de hecho algo simple pero bien hecho es muy efectivo: qué haces, quién eres, dónde estás y cómo contactar es lo básico.

SOLUCIÓN: busca a un profesional. Pide presupuesto y activa tu presencia en internet.

7 Tienes web pero con un diseño anticuado u obsoleto.

La web se debe mantener, y al igual que los estilos en la ropa cambian, también lo hace el diseño y la forma de mostrar la información. Seguro que si miras fotos de hace 20 años te llama la atención la manera de vestir y los peinados.

SOLUCIÓN: revisa cada cierto tiempo la web, o confía en tu diseñador o estudio para que te indiquen cuándo es el mejor momento de realizar cambios.

8 Tu web no funciona bien en smartphones.

Hoy en día casi todo el mundo hace uso de los teléfonos móviles para todo: escuchar música, ver videos, acceder a internet. Por ello es fundamental que tu web se vea correctamente en móviles.

SOLUCIÓN: asegúrate de que el diseño de tu web es ‘responsive’. Si te la realiza un profesional, casi seguro que lo tendrá en cuenta, pero nunca está de más preguntarlo. O si tu web ya tiene un tiempo on-line, no está de más que inviertas un poco de dinero en modificarla para que así sea.

impulsa la web y las redes sociales

9 Al usuario le resulta difícil encontrar métodos para contactar.

La persona que está navegando por tu web no encuentra el teléfono de tu empresa, el e-mail o un formulario para contactarte. Pasa frecuentemente, demasiado. Y es un motivo por el que puedes perder ventas o generar desconfianza.

SOLUCIÓN: Tu teléfono e e-mail, e incluso la dirección de tu empresa, deben ser fácilmente visibles para cualquiera. En la parte superior deben estar clickables, y en la inferior aparecer también, así como en la sección de «Contacto».

10 Ausencia de botones o copywriting para incitar a realizar acciones.

Tu web es un escaparate de tu negocio. Debes aprovechar para mostrar al usuario tus productos o servicios, presentar los beneficios, las características o los precios. Usa textos persuasivos pero reales, nunca mientas al inventarte beneficios que no existen. Quieres vender hoy, pero también mañana.

SOLUCIÓN: un copywriter te ayudará a escribir tus textos y dirigir al usuario a donde necesites. Utiliza botones (CTA = Call To Action) bien delimitados, con colores que llamen la atención y que inciten a pulsarlos.

11 Vigila la recopilación de datos (RGPD).

Cuando realizas una simple factura, o almacenas teléfonos, CIF y direcciones de proveedores, estás utilizando datos sensibles, al igual que cuando te mandan un e-mail o envías una newsletter a tus suscriptores. Debes cumplir siempre la ley y tener visible la política de privacidad, el aviso legal y el uso de cookies accesible en tu web, o puedes incurrir en sanciones graves.

SOLUCIÓN: asesórate, busca a un experto en temas legales, ya sea un gestor especializado, un abogado… para almacenar de manera correcta los datos.

12 No tienes redes sociales.

Twitter, Facebook, Instagram… son herramientas gratuitas y muy potentes para promocionar tu negocio, y son también un canal de comunicación directo con tus clientes y con tus potenciales clientes. No desaproveches su potencial, y asesórate.

SOLUCIÓN: aprende su funcionamiento, es más sencillo de lo que parece. Puedes gestionarlas tú mismo o delegar en un profesional la tarea.

13 Tienes redes sociales pero no les sacas partido.

Publicas demasiado y aburres a tus escasos seguidores; o publicas tan poco que no generas interés.

SOLUCIÓN: en tus redes sociales debes aportar valor, no solo hablar de ti mismo. Publica cosas relacionadas con tu sector, comparte contenido de otros citándoles, aprende en qué momento del día es mejor publicar, y sobre todo ajusta la frecuencia de publicación.

Una buena web y las redes sociales son un gran aliado para la comunicación e imagen de tu empresa

Papelería y marketing

14 Tarjetas de visita demasiado grandes.

Piensa una cosa: le das a un cliente tu tarjeta de visita impoluta, llamativa, con un diseño estupendo y cuando se la va a guardar en la cartera: ¡¡no le cabe!!

SOLUCIÓN: no imprimas nunca tarjetas de visita que midan más de 8,5 cm de ancho (el estándar en tarjetas de crédito es de 8,5×5,5 cm). En los noventa el ancho más usado era de 9 cm, pero los modelos de cartera actuales son más pequeños por lo que si utilizas tamaños inadecuados tendrás problemas.

15 Tu publicidad es diferente en los distintos canales.

Cuando expones tus productos o tus servicios, usas muchos canales: catálogos impresos, web, flyers, stands… Debes tener una comunicación unificada, estilos comunes: por ejemplo si tu color corporativo es el amarillo, debes usarlo de manera coherente en la web, en los folletos… Si utilizas un tipo de imagen determinado, mantenlo en todas tus comunicaciones. Cuando quieras cambiar, hazlo con un motivo: cambio de temporada, presentación de una nueva colección o producto…

SOLUCIÓN: si no tienes un responsable de marketing, al menos sé consciente de que hay que mantener una línea visual en todo: web, impresos, publicitarios…

16 Copias a la competencia en todo.

Está claro que debes estar al día de todo lo que hace tu competencia directa, pero eso no significa que copies sus catálogos, su diseño de la página web o sus colores corporativos. Tu empresa debe tener su propia imagen, valores y estilo.

SOLUCIÓN: debes tener una estrategia de comunicación establecida, uniforme y coherente. Si te gustan algunas cosas que realiza la competencia, adáptalas, pero no las copies tal cual.

17 Abusas de las imágenes de stock.

Si requieres de imágenes para tu web o para algún elemento publicitario, piensa bien cuántas necesitas y para qué. Si abusas de las imágenes de stock, darás una imagen irreal, genérica, impersonal… y generarás desconfianza. Si no apareces en tu web, si no das la cara, el usuario que puede acabar siendo tu cliente piensa que te estás escondiendo y se marcha.

SOLUCIÓN: si tienes productos para vender o servicios concretos, busca a un profesional para que te realice fotos para tal efecto. Darás personalidad a tu imagen y nadie más tendrá esas imágenes, solo tu. Si eliges fotos de stock, correrás ese riesgo de que otra empresa adquiera las mismas imágenes que tú.

Resultados

18 No mides el impacto de tu publicidad.

Sabes que si tienes algo que vender, lo tienes que dar a conocer. Si no lo haces, podrás dar un servicio estupendo, o tener unos productos realmente buenos, pero vas a acabar cerrando porque la gente no sabe que existes. Así que no queda otra que invertir: en SEO, en publicidad en redes sociales y Google Ads… La inversión debe establecerse en el plan estratégico, no hay un número mágico que te diga cuánto debes gastar, pero sí hay algo que te indica el camino: las mediciones de resultados.

SOLUCIÓN: invierte en medios para dar a conocer tus productos, y sobre todo mide la efectividad de los anuncios. Por ejemplo en redes sociales y web, es sencillo medir los resultados, te permite rectificar cosas e incluso hacer dos anuncios y testear cuál de los dos funciona mejor (el ganador, será el que implementes definitivamente). Hay muchas herramientas para medir: las propias métricas que ofrecen las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram), Google Analytics para tu web, Metricool, etc.

¿Tienes alguna duda? ¿Quieres indicar algún punto que no he mencionado? Dímelo en los comentarios. ¡Hasta pronto!

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